
GESTA
PATRIÓTICA DEL 9 DE ENERO DE 1964
"El
que siembra banderas, cosecha soberanía"
HONOR,
GLORIA, RECUERDO
Por: Franklin Ledezma Candanedo,
Periodista
del Corinto Bolivariano: Panamá (*).
Aclaración
necesaria.
La frase se popularizó en Panamá tras
las gestas patrióticas de 1958 y
1959, especialmente la
"Operación Soberanía" y la "Marcha
Patriótica,
significando que la lucha simbólica con
la bandera en la Zona del
Canal, como la realizada por el escritor
Joaquín Beleño en 1958,
sembraba la conciencia
nacional (**).
Justo reconocimiento a este formidable escritor
nacional en este
trascendental aniversario, ya que sus novelas
Luna verde, Los forzados
de Gamboa y Curundú, reflejaron la
discriminación y los abusos
sufridos por los panameños
durante la construcción del Canal.
Extensivo este
merecido tributo a nuestro inolvidable amigo, colega y
compañero
nacionalista José Franco (q.e.p.d), el “Poeta de la
Patria”.
quien plasmó en sus creaciones literaria,
entre otras “Panamá
defendida", su ideario
antiimperialista y su defensa de la soberanía
del
país.
Desde la firma del nefasto tratado Hay-Bunau
Varilla, la inconformidad
y rechazo nacional se hizo presente, a
través de múltiples
pronunciamientos oficiales y
acciones populares. Hay varios hechos
que pueden
considerarse antecedentes de aquel histórico "Día
de los
Mártires" de 1964.
Un acuerdo firmado en
1962 entre el presidente panameño Roberto F.
Chiari y el
norteamericano John F. Kennedy, en virtud del cual se
estableció
que las banderas de ambos países debían ondear en
lugares
civiles de la Zona del Canal.
Sin embargo, cuando
llegó el 1 de enero de 1964, fecha en la que debía
entrar
en vigor la medida, los zoneítas ignoraron el acuerdo y
las
órdenes del propio gobernador de la Zona del Canal y se
negaron a izar
la bandera panameña., mientras que las
autoridades de la zona no
hicieron nada al respecto y la noticia
enfureció a los panameños.
La "Operación
Soberanía" de 1958, en la que un grupo de
universitarios
sorprendió a los policías de la Zona
del Canal al ingresar para
realizar una "siembra" de 75
banderas panameñas en el lugar de manera
pacífica.
Por
su parte, la Marcha Patriótica de 1959, en la que se invitó
al
pueblo panameño a entrar en la Zona del Canal portando
la bandera
panameña. Esa marcha igual que la primera,
comenzó en forma pacífica,
pero cuando el gobernador
de la zona prohibió la entrada de
manifestantes se
registraron enfrentamientos entre panameños y
policías
zoneítas y decenas de personas resultaron heridas.
Ambas
movilizaciones fueron el germen de una frase que se haría
después
popular en Panamá: "el que siembra banderas,
cosecha
soberanía".
En aquel memorable 9 de
enero, decenas de estudiantes del Instituto
Nacional de Panamá
se dirigieron a la Zona del Canal portando la
bandera de su
escuela para que fuera izada también en la Escuela
Superior
de Balboa.
Allí, una multitud formada por estudiantes
estadounidenses y sus
familias los esperaban en forma agresiva.
Tras negociar con la
policía, se acordó que un grupo
de seis estudiantes se acercara a la
asta para izar la bandera y
cantar el himno panameño.
Seis estudiantes panameños
pudieron acceder a la Escuela Superior de
Balboa, con el permiso
de la policía zoneítas, para hacer cumplir el
acuerdo
de que su bandera ondeara en la Zona del Canal. Sin embargo,
los
zoneítas no estaban dispuestos a permitirlo por lo que
rodearon a
los estudiantes y comenzaron los forcejeos para
impedirlo, momento en
que la bandera resultó rota.
La
población panameña consideró que su bandera
había sido ultrajada lo
que originó las protestas
ciudadanas. Miles de personas acudieron en
masa ese mismo día
a la Zona del Canal, por lo que la policía zoneítas
se
vio obligada a pedir ayuda al ejército estadounidense, que
decidió
disparar y utilizar gas lacrimógeno contra
los manifestantes.
Los graves disturbios en los límites
de Ciudad de Panamá con la zona
se prolongaron durante tres
días y también se extendieron a otros
puntos del
país, con la colocación simbólica de banderas
panameñas
Según inventario de los hechos, 22
personas (Mártires) perdieron la
vida y más de 500
quedaron heridas en los incidentes
Cabe advertir que esa
bandera destrozada aquel 9 de enero siempre será
protagonista
en este capítulo de la historia de Panamá,
aunque
absurdamente fue restaurada, por lo que se le restó
su altísimo
significado en la titánica lucha
generacional patriótica.
Debido a la dureza de la
respuesta con que el ejército estadounidense
respondió
a las movilizaciones y como resultado de la presión
popular,
el mandatario Roberto F. Chiari se vio obligado a romper
relaciones
diplomáticas con el gobierno del país
invasor. La presión
internacional también fue factor
determinante para obligar a
Washington a que aceptara iniciar
negociaciones con Panamá.
El presidente Chiari nombró
a Miguel J. Moreno como embajador en la
OEA y ante el
gobierno de los Estados Unidos en medio de la crisis por
los
incidentes del 9 de enero de 1964.
Moreno fue una figura clave
en la diplomacia panameña tras los
trágicos sucesos
del 9. Actuando como Embajador logró la firma de la
histórica
Declaración Conjunta Moreno-Bunker con EE.UU. para
restablecer
relaciones y negociar un nuevo tratado sobre el Canal,
marcando el
inicio del fin de la presencia estadounidense en la zona.
En
una de las sesiones, Moreno pronunció su discurso “Yo
acuso”,
señalando a Estados Unidos como responsable
de las agresiones en
Panamá
Miguel J. Moreno firmó
el 3 de abril de 1964 esa declaración, por la
cual los
Gobiernos de Panamá y Estados Unidos se comprometieron
a
negociar con el fin de eliminar las causas de conflicto entre
los dos
países.
Es importante indicar que el
complicado y largo diálogo culminó con la
firma del
Tratado Torrijos-Carter de 1977, que estableció la
devolución
progresiva del Canal al control panameño, culminando el 31
de
diciembre de 1999 con la transferencia total de esta
vía
interoceánica, símbolo de soberanía
y orgullo nacional.
Es necesario que se conozca que el
documento base del convenio
suscrito, fue la Declaración
Tack-Kissinger, redactado exclusivamente
por el Dr. Julio Yao
Villalaz, reconocido internacionalista panameño y
patriota
a tiempo completo, aunque todavía hay oscuros
personajes
autóctonos, que se atribuyen méritos
inmerecidos y siguen “cogiendo
los mangos
bajitos”.
Propicia la oportunidad de la conmemoración
del 62 aniversario de la
gloriosa gesta del 9 de enero de 1964,
para rendirle merecido homenaje
a los mártires del
legendario genocidio del imperio neo liberal
fascista, que un
nefasto y peligroso tratado de neutralidad le abrió
la
puerta para nuevas intervenciones armadas homicidas en
nuestro
país.
La grave ofensa a héroes y
mártires del alpinismo generacional
nacionalista, se
concreta además a través de los 23 memorandos
de
entendimiento suscritos por lacayos del patio en el período
1990-2024,
que autoriza la presencia militar norteamericana a lo
largo y ancho
del territorio nacional, convertida en plataforma de
ataques
criminales contra gobiernos y pueblos no subordinados a
directrices
neofascistas imperialistas.
La ofensa mayor a
los mártires de la Patria se concreta a través de
la
creación de una QUINTA FRONTERA, por los definidos por
el líder
invicto Omar Torrijos Herrera, como LOS AMOS
CHOCOLATES, por la
inclusión de un título
constitucional (XIV), que hace de los sitios
canaleros otro país
y porque fue tirada a la basura la consigna
torrijista “del
mayor uso colectivo de las áreas revertidas”, objeto
de
rebatiña por “mercaderes sin templo”, con el aval
de gobiernos
diversos en el período 1990-2026.
En
este inventario de hechos históricos vinculados a la gran
empresa
patriótica, citamos a héroes y
mártires del movimiento estudiantil,
de los obreros y del
pueblo panameño en general, entre otros, a Pedro
Prestan
(1885), abogado y líder liberal afrodescendiente nacido
en
Cartagena, Colombia, que se convirtió en un mártir
panameño tras ser
injustamente declarado culpable de un
incendio y ejecutado en Colón
por desafiar al gobierno
conservador y las influencias extranjeras
durante la construcción
del canal francés.
Urge recordar que, en 1902, a
petición del gobierno de Colombia, los
Estados Unidos
intervino para poner fin a la Guerra de los Mil Días,
con
la firma de la Paz del Wisconsin y el asesinato del líder
y
patriota indígena panameño, Victoriano Lorenzo,
quien defendió a su
pueblo contra las injusticias del
gobierno colombiano, convirtiéndose
en símbolo
perdurable de la resistencia indígena y la lucha por
la
libertad de Panamá.
Téngase presente que
este líder indígena es considerado héroe
nacional
de Panamá y que el 30 de enero de 1966 la Asamblea
Nacional de Panamá
declaró injusta la ejecución
del general Victoriano Lorenzo y lo
presentó como un
auténtico dirigente popular.
Recordamos también
a Sebastián Tapia, caído en la lucha contra el
Convenio
Filos-Hines de 1947; a José Manuel Arauz, Rolando Jiménez
y
Miguel Batista, durante los sucesos de mayo de 1958 (Siembra
de
Banderas); a Rogelio Yeyo” Girón, Floyd Wendell
Britton Morrison,
Eduardo Santos Blanco, Rodrigo Pinzón,
Domingo García, Samuel
Gutiérrez, Polidoro Pinzón,
Carlos Gerónimo Núñez López
(“más
escuelas, menos cuarteles”), héroes
de la gesta revolucionaria del
Cerro Tute
Urge recordar
igualmente, a los demás patriotas combatientes y
héroes
sobrevivientes de ese levantamiento armado y su
infatigable lucha
contra ofensivas estructuras arcaicas que
permanecen vigentes en la
república entera, en perjuicio de
las mayorías irredentas de un país
gobernado por
políticos y mercaderes corruptos, con el concurso
de
corporaciones mediáticas desinformadores. Es de
justicia, además,
rendirles merecido tributo a las víctimas
cuyos nombres y cantidad
real son desconocidos, del genocidio que
causó la bestia (666)
imperialista en 1989.
Importa
destacar que uno de los más significativos aportes que
hizo
Floyd Wendel Britton Morrison al pueblo panameño, fue
el haber
divulgado los borradores de los anteproyectos de tratados
Robles
–Johnson, los cuales el gobierno del presidente Marco
A. Robles había
mantenido en secreto.
Este líder
revolucionario panameño fue asesinado en Coiba en 1969.
En
aporte periodístico del incansable patriota istmeño
Julio Yao Villalaz
titulado “Jorge Turner, entre la cárcel
y el recuerdo”, advirtió: ““Lo
mataron en
Coiba, y yo denuncié ese crimen en Amnistía
Internacional
en Londres en enero de 1969”.
HONOR,
GLORIA Y RECUERDO
NOMBRE DE LOS MÁRTIRES:
Ascanio
Arosemena, Rosa Elena Landecho, Teófilo de la Torre
Espinoza,
Gustavo Lara, Ricardo Murgas, Jacinto Palacios Cobos,
Ovidio Lizardo
Armuelles, Víctor Iglesias, Alberto Oriol
Jr., Jorge Enrique Gil,
Etanislao Orobio, Alberto Nicolás
Constance, Evelio Lara, Vicente
Bonilla, Rogelio Lara, Gonzalo
Antonio Crance Robles, Víctor Manuel
Garibaldo Figueroa,
Ezequiel González Meneses, Celestino Villarreta,
Maritza
Alabarca, José Del Cid y Carlos Renato
Lara.
Enlaces:
https://www.bbc.com/mundo/noticias-46778339
https://bayanodigital.com/jorge-turner-entre-la-carcel-y-el-recuerdo/
https://www.midiario.com/nacionales/la-lucha-por-un-asta-sin-bandera-declaracion-moreno-bunker/
(**)
Joaquín Beleño: patriotismo y realidad social desde
las
letras-https://www.laestrella.com.pa/vida-y-cultura/cultura/joaquin-beleno-patriotismo-realidad-social-PJLE442481.
https://buzos.com.mx/noticia/panama-defendida-de-jose-franco.
Un
fraternal saludo para lectores y contactos inteligentes, con
nuestra
consigna de lucha progresista: ¡ADELANTE, SIEMPRE
ADELANTE!
(*) Columnista de opinión, agroambiental y
turístico, promotor del
desarrollo sostenible, defensor de
la madre tierra, del ambiente y de
todas las especies, en peligro
real de extinción irreversible por
diversos factores
negativos, entre otros, la falta de acción colectiva
en el
plano nacional y mundial.
Himno patriótico: Colonia
americana ¡No! Luis (Lucho) Bejarano, autor
de la letra y de
la música, colega, amigo y compañero de mil batallas.